Noviembre llegó sin aviso ni introducción, simplemente nos cayó como balde de agua fría, más bien como balde de agua a 100ºC porque el cara de gallo está pegando como para pelar gallinas (alguna vez escuché esa expresión, estoy segura de que no la inventé).
El problema es que no podemos hacer como si noviembre no estuviera aquí, ¡y es que aparece por todas partes!Los cabros chicos todavía no salen del colegio y empezamos a escuchar por todas partes el clasico e inolvidable "pascua felíz para todos" que existe desde que tengo memoria y que claramente no puedo evitar cantar cada vez que suena en la tele.
Última semana de clases, eso se traduce no sólo en la posibilidad de dormir hasta tarde (que desde luego es absolutamente agradecida) sino también en la posibilidad de disponer de mucho más tiempo o para el estudio o para arrancar de él. Personalmente, puedo decir que en los dos años de univesidad que llevo, he aprendido con creces el arte de eludir el estudio a toda costa. Las opciones van desde ver Gilmore Girls en todos sus horarios, hasta (HASTA DIJE!) recurrir a un bodrio como 7th Heaven para no tener que enfrentarme a esas hojas llenas de letritas mega enanas que pondrían turnia a cualquier viejita miope. Pero la escapatoria tipo mago Oli en el tarro de leche, no sólo se remite a la querida TV, ¡no señor!esa es la parte más simple y recurrida del elaborado plan. Siempre está la necesidad de comprar cigarros para calmar la ansiedad. Luego (en mi caso en verdad pasó) viene la desesperación por u destacador, porque, ¡cómo voy a leer sin ir destacando!, entonces hay que recorrer todos los bazares, minimarkets y supermercados a la redonda para encontar un puto destacador que, probablemnet, por el precio que estuve dispuesta a pagar, subrayará apenas tres páginas...CONTINUARÁ
El problema es que no podemos hacer como si noviembre no estuviera aquí, ¡y es que aparece por todas partes!Los cabros chicos todavía no salen del colegio y empezamos a escuchar por todas partes el clasico e inolvidable "pascua felíz para todos" que existe desde que tengo memoria y que claramente no puedo evitar cantar cada vez que suena en la tele.
Última semana de clases, eso se traduce no sólo en la posibilidad de dormir hasta tarde (que desde luego es absolutamente agradecida) sino también en la posibilidad de disponer de mucho más tiempo o para el estudio o para arrancar de él. Personalmente, puedo decir que en los dos años de univesidad que llevo, he aprendido con creces el arte de eludir el estudio a toda costa. Las opciones van desde ver Gilmore Girls en todos sus horarios, hasta (HASTA DIJE!) recurrir a un bodrio como 7th Heaven para no tener que enfrentarme a esas hojas llenas de letritas mega enanas que pondrían turnia a cualquier viejita miope. Pero la escapatoria tipo mago Oli en el tarro de leche, no sólo se remite a la querida TV, ¡no señor!esa es la parte más simple y recurrida del elaborado plan. Siempre está la necesidad de comprar cigarros para calmar la ansiedad. Luego (en mi caso en verdad pasó) viene la desesperación por u destacador, porque, ¡cómo voy a leer sin ir destacando!, entonces hay que recorrer todos los bazares, minimarkets y supermercados a la redonda para encontar un puto destacador que, probablemnet, por el precio que estuve dispuesta a pagar, subrayará apenas tres páginas...CONTINUARÁ



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