Thursday, August 30, 2007

tututatatutata

Leyendo un blog para una clase que tengo mañana, vi un pequeño pero llamativo link: 10 consejos para hacer un buen blog. Sonaba bonito, así que clikié para ver qué era lo que tenía que hacer para que mi blog fuera realmente bueno. Lo que decía era básicamente que había que tener el objetivo claro del blog, que había que escribir sobre las cosas amadas, que había que ser muy honesto y actualizar constantemente para ser famoso, entre otras cosas. Primero: obvio que me hice el blog sin pensar que iba a detener las guerras o la hambruna, no tengo ni un ápice de generosidad (ápice: palabra que hoy me sirve para alardear que tengo un "amplio vocabulario", siempre y cuando lo haya visto en castellano en el colegio). Segundo: ya hice una lista sobre las cosas que NO quiero ser, osea, las cosas que odio, el pasto más verde en el patio del vecino y el vaso entero medio vacío, always. Tercero: honesto, ok, bastante honesto, NI CAGANDO por mucho que casi nadie lea mi blog no voy a ser completamente honesta con lo que pasa por mi cabecita enferma, ni que fuera exibicionista, menos en mi fotolog donde pongo fotos mías y de la gente que quiero. Cuarto: ni que tuviera tanto que decir como para publicar varias veces por semana como lo recomendaban en la lista que abre la puerta hacia la piedra filosofal (nadie es tan cool como para no tener un placer culpable, sí, es Harry). Y como soy la persona más inconstante y floja que conozco prometo no escribir todas las semanas acá (a ver si la sicología inversa funciona con uno mismo).
Ya está claro, mi blog no pretende nada más que ser un espacio para mi verborrea incontrolable y dispersa que tiene sentido en un hemisferio de mi cerebro y en pocos lugares más en la tierra, como planeta no como madre.
¿Porqué estoy tipeando?
Ah sí, lo que me trajo hasta el teclado:
Llevo 3 semanas caminando a mi casa desde el metro todos los días. Son 45 minutos para pensar y divagar, aproximadamente, si no me invade el déficit atencional.
Poco y nada pienso en realidad, es que están tan bonitos los cerezos en flor! Hay rosados y blancos, pequeños y menudos y grandes y frondosos. Hoy justo estaba concentradísima en uno y se empezaron a prender los faroles de la calle, y como se demoran en prender se veía una tenue luz rosada que alumbraba las flores de los árboles. Bonito, que querís que te diga.
La cosa es que esas son las cosas que veo cuando camino, también me fijo en los carteles que la gente pega en los árboles y postes, que antes ni se veía pero pucha que ve tele la gente! y ahora es común. El otro día por ejemplo, vi un cartel donde salía un labrador chocolate y abajo decía que se llamaba Africa y que se había perdido. Como lindorfo es tan re bueno y nos deja siempre una moraleja, partí a buscarla, y encontré una pero no tenía el collar que decía en el cartel sino otro más feo. Así que me devolví un poco decepcionada por haber perdido la oportunidad de conocer al dueño de Africa, no mentira en verdad quise ser buena persona.
Me vine pensando ayer: en qué pensarán esos típicos perros callejeros que andan de hermitaños caminando por la calle? En San Joaquín estaba la loca. Siempre la veía corriendo con cara de apurada por alguna vereda. Nunca supe qué diligencia tendría que hacer. Y ayer vi a un perro café que iba abstante apurado corriendo por Lyon. ¿a dónde irán? Si alguien decide seguir a un perro como los descritos y lo averigua que se comunique conmigo.
Mi favorito es el que veo a veces en la escalera del metro, echado en medio de la salida, haciendo que la gente se mueva para pasar, es maravillosamente barsa, y gordo, pero quién soy yo para juzgarlo.

Wednesday, August 15, 2007

No preguntís weás querí?


Las heladas de julio/agosto me tuvieron muchas semanas alejada del teclado. Es que no quería que mis dedos quedaran como chupetines helados pegados a la barra espaciadora. No recuerdo haber tenido tanto frío en mi vida. Obvio! quien se acuerda de esas cosas! Probablemente habría dicho lo mismo una vez que acompañé a una amiga a la despedida de su hermano que se iba a vivir por siempre fuera del país (aún está allá) y me taimé por el frío y me eché como un vagabundo en una banca tiritanto y puteando de frío.
El otro día leí en el diario que aún quedan 10 preguntas que la ciencia ni ha podido responder. No tengo pruebas científicas para demostrar lo contrario, pero estoy tan segura como que me llamo Yolanda que deben haber muuchísisissimas más. Lo sé porque en la cabeza de Yolanda hay mínimo 40. Estoy de acuerdo en que una de las preguntas tiene que ser sobre la memoria. Rarísimo cómo funciona. Hoy mismo estaba escuchando radio y me encantó una canción, busqué de quién era y pasó que la tenía en mi computador, sólo que como bajé el disco de esa mina sólo por un par de temas, omití en mi memoria el resto y los califiqué en los archivos de canciones "pesimas" que hice en mi mente. En fin, era un ejemplo.
El tema eran las pregunta sin resolver. Como: ¿porqué empujé a mi mamá en el resbalín en Mirasol? o ¿porqué siempre rompo los relojes?. Me encantaría saber qué pasó con los mayas y porqué chucha mi mamá me dijo que el viejito pascuero no existe cuando tenía 4 años. Cuando era chica bieeen chica me vino la onda Sartre, no sé porqué en verdad si en esa época dudo que haya sido lo "groso" ser existencialista, pero empecé a dudar de mi existencia. Después se me pasó y entré en la duda de si era más bkn ser la Kathy Winter o la Alexis Opazo y si mi vecino de la puerta de al frente se parecía o no a Luciano Cruz -Coke (no son preguntas universales, pero qué más se le puede pedir a una niñita que andaba con el delantal desabotonado y con ropa fosforescente por la comedia de moda). Supongo que alguna vez me debí cuestionar si se podía llegar a la China haciendo un hoyo en la arena con la palita de playa, menos mal que conseguí la respuesta, habrían sido veranos enteros desperdiciados.
Supongo que esas respuestas del tipo : "porque Dios lo quiso así" o "es parte de tu destino" se hicieron para esas preguntas imposibles, como para que uno se deje de preguntar weás que le complican la vida a los demás y viva como los caballitos con los ojos aislados de los lados, corriendo sin mirar para el lado. Sin caer en las pseudo profundidades eso sí, que lata sonar a profundaquequierecambiarelmundo cuando con cuea me levanto los domingos...me pregunto ¿cuándo haré algo realmente trascendente? o peor aún ¿llegaré a hacer algo trascendente? y trascendente para quién? puta Yolanda, no preguntís weás querí?